Ayer iba con mi abuelita y me jaló una pulsera entonces me puse a recoger mis cuentitas y estaba en eso cuando un señor regresó y nos dió $5, fue muy extraño porque el señor dijo "tengan yo pongo esto de mi bolso", seguramente guardaré (tal vez no esa misma moneda porque la conservaba ayer en mi bolsillo del pantalón y al dormirme la saqué y la junte con mis otras monedas) una moneda de $5 en honor a ese señor que tan bondadoso y extraño nos puso $5 para algún sentido que algún día entenderé. Mientras mi abuelita y yo nos miramos, nos reímos y ese momento, en el paradero de las combis de Indios Verdes, de mañana cuando el cielo ya está pintadito por los rayos del sol y las nubes hacen hoyos en ellas para no impedir el paso del sol, ese momento con esa gente a nuestro alrededor, caminando sin darse cuenta de nosotras, unos solo viendo mis caderas, otros que les estorbaba el paso, otros percatandose de mí hasta que casi caen encima de mí, con esos ruídos de motor, de chiflidos, de gritos, de bullicio, se hizo nuestro momento. Ahora mi abuelita y yo somos cómplices de una moneda de $5.
Me pregunto qué habrá pasado por la cabeza de ese señor, el único que nos miró.
V. B. L
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