jueves, 6 de junio de 2019

Sigo "coincidiéndote".

Hoy así te vi, a través de papel. Iba pasando y ahí estabas, sonriente, impreso, te reconocí por tus labios, luego vi tus dientes (ya te quitaste los brackets), busqué tus ojos (siguen siendo de pellizcada cuando sonríes o los entre cierras), después tu cabello (ahora tu casquete corto es más notable) y al final tus manos, volví a ver tus labios para asegurarme que fueras tú, por supuesto que eras tú, escanee la fotografía (te sienta bien el uniforme de gala), sonreí. Nunca puedo creer que sí eres tú a la primera que te reencuentro, necesito tomarme unos segundos para enfocar tu presencia en mi presente...
Cada cierto tiempo te encuentro, ahora fue en una estación del metro, en fotografía y tamaño mural para verte bien.
Hoy no iba para allá pero me equivoqué de dirección, me bajé en esa estación, regresé a la dirección que debía tomar y habiendo tantos lugares por dónde llegar, decidí irme por el que me llevó a encontrarte una vez más. Iba de pasada, solo voltee unos segundos porque supongo que "algo" me llamó la atención, creo que fue el color de tu piel morena clara que se camuflaba con el de las otras personas, y me bastó esa pasada, me bastó ese costado de pared en el que te pusieron, ese micro segundo para que entraras por la orilla de mi pupila y me hicieras detener, regresar, acercarme para verte, para tomarme otros segundos y enfocarte, ahora más lejos, a miles de años luz de mí.

V. B. L

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